Retoque de fotografías

Fotos realizadas por vosotros

Hay ocasiones en las que, por distintas circunstancias, no es posible que yo esté presente para realizar la sesión fotográfica. En esos casos, existe la posibilidad de trabajar con las fotografías realizadas por vosotros, por algún familiar o por el personal sanitario, para transformarlas en recuerdos más agradables, dignos y llenos de ternura.

Fotos de anatomía patológica

Al recibir la noticia de la muerte de su bebé, es habitual que las familias se nieguen a hacerle fotos debido al estado de shock y, tras el alta hospitalaria, algunas familias se plantean si esa decisión fue la correcta. A menudo, les preocupa no ser capaces de recordar cómo era su bebé físicamente y las familias que no llegaron a ver a su bebé tienen la necesidad de conocer sus rasgos físicos. Este proceso es personal y puede tardar días, semanas o años. Para estas familias su única opción es solicitar las fotos de la autopsia.

Cómo proceder

Podéis enviarme las fotografías que tengáis, sin importar si fueron tomadas con el móvil o en el hospital. Una vez las reciba, realizo una selección profesional de aquellas que mejor podrían resultar, aunque siempre tengo en cuenta vuestras preferencias si hay alguna imagen que os guste especialmente.

Para proteger vuestra intimidad y la de vuestro bebé, os enviaré un contrato de cesión temporal de custodia, mediante el cual me autorizáis a trabajar con las fotografías durante el proceso de retoque.

En qué consiste el retoque

Mi trabajo se centra en respetar la esencia y la naturalidad de cada imagen, suavizando aquello que pueda resultar demasiado duro sin alterar la identidad ni los rasgos del bebé. El proceso incluye:

  • Eliminar elementos hospitalarios o fondos metálicos, sustituyéndolos por un fondo blanco limpio y sereno.

  • Atenuar marcas, moraditos o imperfecciones de la piel, conservando siempre la autenticidad.

  • Ajustar luz, color y encuadre para crear una sensación más cálida y armoniosa.

  • Crear, si lo deseáis, varias versiones o detalles de una misma imagen (como manos, pies, o pequeños gestos).

  • Y, en ocasiones, diseñar un collage combinando vuestras fotos familiares —mamá, papá, hermanos— con las del bebé, para que el recuerdo quede completo y lleno de amor.

Mi intención con cada retoque es convertir una imagen difícil en un recuerdo tierno, que os acompañe con paz y dulzura. Porque, a veces, un pequeño cambio en la luz o en el fondo basta para transformar el dolor en memoria amorosa.