Sobre Alas de Luz
Alas de Luz nació del deseo profundo de dar un lugar visible a esos bebés que no pudieron quedarse, pero que siempre formarán parte de sus familias.
A lo largo de los años he acompañado a muchos padres y madres que necesitaban recordar, mirar y nombrar a su bebé, encontrar una manera de integrar su existencia en la memoria familiar y en su propio proceso de duelo.
La muerte perinatal es una de las pocas pérdidas que no deja apenas momentos compartidos. Por eso, la fotografía se convierte en una herramienta de amor y de reconocimiento. A través de las imágenes, ayudamos a mantener viva la huella de esos pequeños, ofreciendo consuelo, validación y un espacio de expresión que muchas veces la sociedad no concede.
Las fotografías realizadas dentro del proyecto Alas de Luz han sido expuestas en hospitales, centros cívicos y asociaciones, y también han formado parte de charlas, protocolos médicos y actividades formativas sobre el duelo perinatal. Cada imagen, cada historia, contribuye a romper el silencio y los tabúes que aún rodean este tema, dando voz a las familias y ayudando a la sociedad a mirar el duelo con empatía y respeto.
Para mí, mostrar estas imágenes es un gesto de reconocimiento y transformación. Junto a otros profesionales, buscamos ponerle rostro y nombre al duelo perinatal, romper barreras, humanizar protocolos y mejorar el acompañamiento emocional.
Sobre mi
Soy Rocío Loino fotógrafa profesional. El amor por la fotografía fue heredada de mi familia , tercera generación en una casa decidida a la fotografía durante 70 años.
Sensibilizada en fotografia y duelo en caso de muerte perinatal y neonatal, mi inquietud comienza cuando en 2015 una amiga pierde a su bebé. Traía dos, Lucia y David. A Lucía la perdió con 6 meses de gestación. Hicimos una sesión de fotos con la mamá, las letras con su nombre y algunos objetos que le habían comprado de manera simbólica. Con su hermano David hicimos una sesión en estudio muy emotiva. Más tarde le sucedió a otra pareja de amigos Sonia y Domi perdieron a su hijo Dominique unos días antes de nacer. Ahí mi corazón hizo un click, entendí la necesidad que existía de que estos bebés fueran reconocidos.
Comencé una etapa de formación con Norma Grau, fotógrafa y psicóloga que desde 2010 acompañaba a familias en duelo, y de esta suma de experiencias nace ALAS DE LUZ